Bueno… No sé por qué digo esta clase de cosas… ¿Y qué más da si la historia se repite? No sé qué será de mi cuando me pase lo mismo que a mis amigos, pero ahora si sé lo que estoy viviendo, sé que tengo algo maravilloso a mi lado; algo no, alguien, alguien al que amo con locura y que cada vez que miro a sus ojos no me hace falta morirme para ver la eternidad, porque sé que está ahí, en cada vez que la miro a los ojos, cada vez que siento su respiración, cada vez que me besa… Qué tópico, ¿verdad? Qué le vamos a hacer, yo nunca miento. No se ella qué pensará… Dudo que nunca se lo pregunte, aunque realmente no hace falta hacerlo. Con simplemente acariciarla la mano sé lo que siente, sé que esto será eterno… Sé que la amo, y que me ama. Les debo una muy grande a mis amigos, allá donde estén. Siempre evitamos hablar de este tema, ambos sabemos lo que hay, como nos conocimos y lo que la vida nos ha hecho sufrir para llegar a encontrarnos. ¿Mereció la pena perder a mis dos mejores amigos por el amor de mi vida? Difícil. Sobre todo porque, en el fondo, por mucho que hable, no sé si mi relación será “eterna” y ellos se que me siguen queriendo allí donde estén. En fin, tanta reflexión para nada. Una historia perfecta… La historia más perfecta es la que nos proporciona la vida, cada uno se la va construyendo como se la gana, y no sabemos nunca con qué nos va a sorprender, doy fe con mis pensamientos aquí escritos. Puede darte duros golpes o grandes premios, pero todo es por algún motivo y traerá alguna consecuencia, no tenéis más que verlo. Dejad de imaginaros vuestras historias perfectas y vivir la historia perfecta que os espera. Pero solo la tienen perfecta aquellos que se lo ganan, pero es fácil, una buena dosis de optimismo todas las mañanas será suficiente.
-Cariño, ¿qué haces todavía ahí?
-Ya voy cielo, lo siento.
Bueno, os dejo, voy a disfrutar de mi historia perfecta.
Llevo un regalo para ella, un anillo de diamantes con su nombre grabado por detrás, paseamos por un parque, donde hay bastante gente. En una zona algo más tranquila y a la sombra, la entrego su regalo, lo abre y pone un gesto de emoción indescriptible. Me abraza, me dice te amo y me besa. Al darse la vuelta e ir a guardarlo, un hombre con pinta de haber sufrido mucho en la vida y de pasar una mala situación le arrebató el anillo y la apuñaló en el corazón y el pulmón. El hombre salió corriendo y mi ropa no era lo más adecuado para ir detrás de él, además, la persona a la que había entregado mi vida estaba allí, yaciendo. Me quité rápidamente la chaqueta para intentar taponar la hemorragia.
-Cariño, muchas gracias, déjalo, es imposible, se acabó, la historia tiene que repetirse –Tosió y echó un poco de sangre por la boca. Te amo, mi vida.
La besé, y en ese momento dejé de notar su respiración. Cerré sus ojos y mis lágrimas empezaron a caer. ¿Por qué? ¿Por qué? ¿No merezco vivir feliz, no lo merezco? ¿Por qué tanta desgracia junta? ¿Dónde está la perfección de mi historia? La vida no es una historia perfecta, es un juego cruel y macabro donde los buenos siempre pierden y los malos siempre ganan, no aguanto más, me voy con mi amada, no estaré mejor en otro lugar, tengo que ver a mis amigos y arreglar unas cosas por ahí arriba. No os dejéis engañar, esta mierda no va a cambiar nunca.